martes, 7 de septiembre de 2010

Va de reseñas: La Canción del Silencio

Yo soy de ésas que si tienen que elegir entre una montaña de regalos, escogería el mediano.

¿Por qué? Bueno, el grande me daría mal rollo (ya se sabe que las mayores tonterías ocupan mucho espacio), y el pequeño no lo escogería porque… bueno, porque soy un poco avariciosa.


Pero hoy demostraré que el tamaño no importa. Que a veces 150 páginas son mejores que 500, que 8 personajes pueden sustentar una trama sin que queden agujeros en la misma, y que no son necesarios millones de diálogos para crear expectación.

Damas y Caballeros, acomódense en sus asientos para escuchar.


La Canción del Silencio, de Leara Martell



SINOPSIS:

Aída, al despertar, se da cuenta de que está en una prisión.

No sabe qué ha pasado.

Su abogado viene a visitarla y ella, tan frágil e inocente, sólo vuelve a la realidad cuando le dice que está acusada de asesinato.

Sí, semanas antes, Aída ha matado a su marido.

Pero ella es inocente, nunca sería capaz de hacer algo así.

Sin embargo todas las pruebas, todas, indican que ella es la culpable.

¿Cómo es eso posible?

Para hallar la respuesta, acudiremos al juicio de Aída Lizaro y escucharemos los testimonios clave.

A lo largo de cinco actos, escucharemos la ópera que Aída canta en sus silencios.


OPINIÓN:

He tenido alucinaciones auditivas con este libro. Suena chungo, ¿verdad? Pues eso es sólo el principio.

Mientras leía La Canción, he sentido que las letras se aliaban formando estrofas de poesía que acababan siendo cantadas en mis oídos. Como si en lugar de leer, alguien me recitara el libro con una voz cargada de lírica y ritmo.

Hacía mucho, mucho tiempo que no leía un libro tan cuidado. Cada palabra está en su sitio adecuado y se relaciona con las que tiene alrededor de una forma casi mágica.

Después de estas dos (cutres) sentencias (metafóricas), espero que hayáis entendido de lo que estoy hablando. No esperéis escenas rápidas, pasión en forma de arrebatos de locura o momentos de acción; ésta obra es como escuchar un concierto de música clásica. No sabes por qué, pero esa condenada melodía te provoca sentimientos tan auténticos que parecen reales, te produce ganas de flotar, de quedarte dormido pero sólo para seguir escuchando.

Éste, amigos, es el punto más fuerte de la novela: el estilo, que se iguala a las mejores obras de prosa de la historia (sí, ¡que me parta un rayo si estoy mintiendo!). Cada reflexión está elaborada meticulosamente, una forma de narrar una historia que se basa, principalmente, en la belleza de las palabras.

Y al margen del estilo, está la trama. Un thriller en toda regla en el que no imaginas lo que está sucediendo hasta que acabas. Justo cuando cierras el libro y te quedas mirando al vacío con la boca abierta diciendo… “¡OMFG!”

Una idea brillante, inédita y perfectamente llevada.


En resumen: Los personajes, clavados. El ritmo, perfecto. El estilo, impecable. La trama, intensa. El trasfondo de la historia, conmovedor.


Y como le prometí a Papa Noel ser sincera con mis críticas, he de nombrar la única cosa que no me ha convencido.

El precio. Sí, ya sé que el arte es priceless, pero para nosotros –ésos pobres estudiantes que contamos los eurillos que nos quedan para el fin de semana- sale un poco caro en relación longitud de la historia, precio. (Ya dije que yo era de regalos medianos).

La novela, por su trama y por lo mucho que hechizan las palabras con las que la cuenta, no podría ser más larga (mejor corta y perfecta que alargarla y cometer fallos), pero creo que sí debería ser un pelín más barata.


También he de decir que no es una novela juvenil (es obvio, pero lo digo por si acaso). Y si realmente os apetece leer auténtica literatura y vuestra economía no hace aguas como la mía, no lo dudéis. Es una obra que NO os va a decepcionar (prometo compraros un yate si me equivoco).

Después de leer esta novela, tengo muy claro que me leeré cualquier cosa que Leara publique (ansiando en silencio que sea una obra larguísima). Pocas son las veces que un novel es capaz de contar una historia tan intrigante con unas palabras tan hermosas.


Yo le doy a La Canción del Silencio un 9. Por su extraodinario estilo, por su atractiva historia y por revindicar que hay que alzar la voz frente a la violencia de género.

6 comentarios:

Olga Lunera dijo...

Tengo muchas ganas de leerlo, pero es dificil de encontrar.
Genial la reseña.
Besotes

Poète dijo...

otro libro que quiero y no puedo leer :(

Lucía R. Gayo dijo...

gracias olga!! en la casa del libro lo puedes pedir (la verdad es que merece la pena intentar enocntrarlo)

y sof, ay mi niña, cuanto lo siento! seguro que te gustaria!

Leara dijo...

Te contaré un poco mi situación:

Estoy en una residencia de Francia, sentada en una fría escalera rodeada de gente que parece recién salida de la torre de Babel, con una contraseña para internet que no es la mía (y que un alma caritativa a la que estaré eternamente agradecida me ha prestado) y ahora todo el mundo mirándome por las caras de tonta que ponía leyendo tu reseña.

No sé si me merezco todo eso que me dices. Es Precioso, y sólo el saber que alguien piensa de mí eso de mi libro es Maravilloso Lucía!

Gracias, de verdad! Estoy emocionadísima

PD: Tienes razón en esos puntos negativos... pero escapan de mis manos T_T lo siento

Lucía R. Gayo dijo...

Leara, wapisima! me alegra un monton que te haya gustado :) Todo el que he dicho es verdad de la bueno!

Tambien me alegra infinito que haya almas caritativas que te den contraseñas para internet! (ya sabes que la "language barrier" es sólo un espejismo!)

Aprovecha a tope la experiencia y nos leemos por estos lares!

besotes cielo!!

p.d. jejeje, ya imagino que está fuera de tu alcance, pero en el fondo no te mereces menos!

Arsénico dijo...

A mí también me gustó muchísimo el libro. Me encanta la forma tan poética con la que Leara nos cuenta la historia. Además, madre mía, ese final, no me lo esperaba en absoluto. Me quedé con la boca abierta! A ver si publico de una vez la reseña, pero antes me gustaría darle otra pasada..

Un besote!